Científico: Coccoloba uvifera L.
Español: Uva del mar
Maaya t’aan: Ni’i che
Descripción: Capaz de crecer hasta ocho metros de altura, esta planta se sostiene con fuertes raíces que se agarran a la arena de la duna, previniendo su erosión. Cuenta con grandes hojas redondas y gruesas. Sus frutos se parecen a las uvas, de color purpúreo cuando están maduros y crecen en panículos; son aprovechados por diversos pájaros, iguanas y tlacuaches. Sus blancas flores son fertilizadas por las abejas de miel.
Hábitat: Es una planta común de la duna delantera, es una de las especies halófilas (que toleran bien la salinidad) características de la zona. Su capacidad para desarrollarse en su hábitat es facilitada por una relación de mutualismo (de beneficio mutuo) con un hongo que casi siempre habita en sus raíces. El hongo ayuda a la planta a través de un mecanismo bioquímico, que mitiga los daños provocados por el agua salada.
Amenazas: Destrucción de la duna y/o su flora durante la construcción.
Usos y creencias: La escasa pulpa de sus frutos, que se caracterizan por tener semillas grandes, puede ser aprovechada directamente de la planta o como mermelada. Las hojas son utilizadas tradicionalmente para el tratamiento de diversos padecimientos; incluyendo afecciones en la piel. Las investigaciones científicas han mostrado diversas propiedades para ayudar en la curación. Se recomienda una consulta médica antes de probar cualquier tratamiento tradicional.
Cómo protegerla: Evitar su extracción de la duna. Promover su plantación mediante programas de reforestación.
Dónde observarlo: En la duna delantera de las playas del complejo hotelero.
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